La cocina de la Bella Abuela

La cocina de la Bella Abuela

En un inicio pensé en realizar un blog de recetas. Creo que es más abarcativo esto que comenzaré a bosquejar, como un blog de cocina.

Porque en la cocina se transforman las recetas y en nuestra cocina, ese lugar de la casa tan especial, se vive, se palpitan día a día los sucesos de nuestra vida. Mientras echas sal a una carne, te podes reír del mundo o llorar por el mundo. Mientras cortas en rodajas cada vez más anchas, por el apuro, un tomate, el TE irrumpe en el medio de la cocina para avisarte que te has ganado miles de mjes gratis, entre el tomate, la sal y los anteojos que no se encuentran para leer el mje, aparecen en la cocina la palabra de compañía, el gato pidiendo algo para comer, el sonido de la música que se traslada por la casa y llega a veces suave otras invasivo, el mate que se enfría y se vuelve a calentar

Me gusta cocinar, estoy sumamente impulsada a hacerlo, hay muchos motivos. Algunos proviene de mis ancestros, otros, están más cercano a lo familiar, y otro es que si no cocino, el hombre de mi vida, no podría resistir, porque las únicos sabores que acepta como válidos son los que yo entrego cada día.

Y como en es un blog de cocina en la cocina, se irán sumando otras cosas, que podrán estar muy relacionadas con el cocinar o no tanto.

domingo, 13 de junio de 2010

Puré de zapallo


 
Pelar el zapallo y cortarlo en trozos.
Ponerlo a hervir con poca agua y sal. Si necesita, agregar un poco de agua.
Cuando el zapallo se encuentre blando, sacarlo con una espumadera de la olla.
Dejarlo en un colador para que escurra el exceso de agua.
Hacer un puré.
En el lugar donde se hirvió el zapallo agregar 3 ó 4 cucharadas de polenta instantánea.
No debe quedar espesa.
Agregar un puñado de queso rayado.
Mezclar con el puré de zapallo.